San
Felipe Neri

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San Felipe Neri era un sacerdote y místico
italiano, también llamado el Apóstol de Roma, fundador de la
congregación del Oratorio. Filippo Romolo de Neri nació el 21
de julio de 1515. En 1533 abandonó su casa en Florencia y se
trasladó a Roma donde estudió y enseñó teología y filosofía.
Llevó a cabo muchas obras de caridad, incluyendo la venta de sus
libros para darles el dinero a los pobres y cuidar enfermos.
En 1548, Felipe y su
confesor fundaron la Confraternidad de la Santísima Trinidad,
una comunidad de seglares dedicada a ayudar a peregrinos,
enfermos y pobres. |
Después de ordenarse sacerdote en 1551 ingresó
en la comunidad eclesiástica de San Girolamo en Roma. Sus
oficios informales con himnos y oraciones en lengua vernácula se
hicieron tan populares que se construyó un recinto especial -el
oratorio- en la nave de la iglesia para acomodar a los cada vez más
numerosos asistentes. El oratorio se convirtió en el centro de
sus actividades, que incluían programas de música religiosa, de
ahí el término oratorio.
De 1564 a 1575 fue rector de la iglesia
de San Giovanni, donde fundó un nuevo oratorio del que surgió
la congregación del Oratorio, aprobada por el Papa Pablo V en
1612. El Papa Gregorio XV lo canonizó en 1622 y su festividad se
celebra el 26 de mayo.
EL ORATORIO DE SAN
FELIPE NERI

La amable figura
del Santo de la alegría sigue manteniendo intacto, también en nuestros días,
aquel encanto irresistible que ejercía en cuantos se le acercaban para ser
guiados en el conocimiento y experiencias aprendidas en las auténticas fuentes
de la alegría cristiana.

Puede decirse,
por esta razón, que no fue él quien adoptara a Roma, sino más bien Roma quien
le eligió y adoptó a él. Llegó joven a esta ciudad y luego, durante más de
sesenta años, vivió continuamente en ella, en un momento en el que a vicios
pasados, le sucedía una generación de santos. Si andando por las calles se
encontraba a la humanidad dolorida, la confortaba y socorría con la caridad
exquisita de una palabra prudente, y humana a la vez, mientras prefería recoger
a la juventud en el Oratorio, su verdadera invención. Con genio creador, hizo
de él un lugar de encuentro gozoso, un ejercicio de formación y un centro de
irradiación del arte.
(Extracto de la
carta de Juan Pablo II a los Oratorianos en el IV Centenario de la muerte de San
Felipe Neri. Cd. del Vaticano, a 7 de Octubre de 1994)
Para saber más visita: http://www.oratorio.org.mx/