LA SEMANA SANTA


Realizado por:
- Diana Carolina Gutiérrez Álvarez
- María José Carrillo San Pedro
QUINTO SOCIALES
Nos dirigimos con unos compañeros al cantón Chambo, donde pudimos
observar varias de las actos y leyendas que en estas fechas, toman cita como
el origen y los principios de un pueblo.
Nuestro recorrido empezó, desde la Iglesia, donde nos acercamos, a ciertas
personas, que fueron muy amables en contarnos, que las costumbres que allí se
realizan, según su pensamiento, eran comunes, y que no daban a conocer
absolutamente nada de los principios de un pueblo, en fin, nosotros pudimos
darnos cuenta, que algunas de estas actividades son parecidas, pero otras son
totalmente diferentes, por esto mas allá de un trabajo, y más allá del
interés por una nota, descubrimos nuestra propia identidad, nuestras bases y
nuestras raíces aborígenes
Es realmente asombroso, ver el gran fervor, que une a la gente en estas
fiestas, aunque según relatos, que han pasado de generación en generación,
la devoción se ha perdido de una manera admirable, puesto que años atrás en
estos días, hombres y mujeres, vestían de negro, para acompañar el duelo,
por la muerte de Nuestro Señor. Había también la creencia de que el Viernes
Santo nadie, podía tocar el agua, puesto que se convertían en pescados, la
verdad esto debe, parecer muy gracioso, o hasta cómico, delante de la
juventud actual.
En fin, el jueves, el viernes y el sábado santos, o triduo pascual,
simbolizan el cambio del mundo viejo al nuevo, son los días de renovación a
través de la búsqueda y muerte de Jesús. Estos días son de liturgias
especiales y no se ofrecen misas personales de ningún tipo. En estos días se
recuerda la última cena de Jesús, con sus 12 discípulos; la traición de
Judas, que entregó a Jesucristo para que fuera sentenciado y condenado a
muerte; el vía crucis y la crucifixión. El vía crucis es el camino de la
cruz, el recorrido que hace Jesús coronado de espinas, cargando el travesaño
donde será clavado, hacia la cima del monte del Calvario. En ese recorrido
Jesús recibe los azotes e insultos de la guardia romana, cae exhausto en tres
ocasiones y vive además el inmenso dolor de su madre, María, y de María
Magdalena. Las catorce estaciones del vía crusis simbolizan para los
cristianos el camino de dolor que lleva a la resurrección del espíritu. El
viernes santo a las tres de la tarde se cumple el episodio más triste de la
Semana Santa; la muerte de Cristo. El sábado de gloria se celebra la vuelta
del espíritu de Cristo al reino de Dios.. El domingo de resurrección se
alcanza el momento de mayor júbilo en este calendario: Jesucristo vuelve
desde la muerte. Aparece más tarde en distintas ciudades, ante algunos de sus
seguidores, a quienes pide que prosigan con la realización y difusión de su
mensaje. Así concluye la Semana Santa. Esta fiesta que simboliza la
renovación de la humanidad misma, está regida por el calendario litúrgico
de la iglesia católica, por lo que sus fechas son movibles, varían en sus
inicios entre finales del mes de marzo y principios del mes de abril de cada
año.

El Jueves Santo, todo e cantón Chambo, queda en largas horas de Vigilia,
en una plegaria, asombrosa e interminable, donde cada una de las personas,
demuestra la increíble devoción, ante el Señor nuestro Dios, próximo a
morir, porque así, como la Cena del Señor marcó el inicio de la pasión
mientras Jesús se encamina a la donación de su vida en sacrificio expiatorio
para la salvación del mundo, establece su mediación objetiva en el rito
convivial de la nueva alianza, y releva su inmensa caridad, que es la base de
su pasión y de su muerte.


Fue este mismo día en el que, pudimos observar, y conocer las costumbres
de este cantón, en fin, lo más importante del Viernes Santo, es la
procesión, que empieza, con el descendimiento de Cristo, desde la cruz hasta
el huerto, la verdad es un recorrido larguísimo, pero la extensión de la
misma es pequeña, únicamente presentan cuatro imágenes, claro, no podía
faltar la presencia de todos los chambeños, quienes acompañaban el
sentimiento, con una vela en sus manos, y haciendo cuadro de honor, alrededor
de los infaltables cucuruchos y mojes quienes eran los encargados, de llevar
las imágenes.

La cruz es el elemento que domina toda la celebración iluminada por la luz
de la resurrección, nos aparece como trono de gloria e instrumento de
victoria; por esto es presentada a la adoración de los fieles. El Viernes
Santo no es día de llanto ni de luto, sino de amorosa y gozosa contemplación
del sacrificio redentor del que brotó la salvación. Cristo no es un vencido
sino un vencedor, un sacerdote que consuma su ofrenda, que libera y
reconcilia, por eso nuestra alegría.
En fin, aquí presentamos la lista de las imágenes que observamos, en esta
hermosa procesión.
- Una cruz llena de focos y de flores.
- La santísima Madre, representada en una estatua pequeña y con la cara
llorosa.
- Un sarcófago lleno de luz y de flores, donde no se guardaba
absolutamente nada.
- La Madre de los dolores.

El sábado, aquí se hace una rutina, muy especial, se inicia la oración,
con el acompañamiento, a María en su soledad, para lo cual arman un huerto,
lleno de ramas, con una cruz al centro, ahí pasan todo el día, hasta que en
la noche viene una segunda procesión, para acompañar a la Madre divina en su
dolor.
El Sábado Santo es el día de la sepultura de Jesús y de su descenso al
lugar de los muertos, es decir, de su extremo abajamiento para liberar a los
que moraban en el reino de la muerte.

Finalmente el domingo, se abre la iglesia, y se ubica nuevamente a Jesús
en su altar, donde se da una gran Misa, a la cual asiste todo el pueblo,
quienes demuestran su gran devoción, por la resurrección de Jesucristo.

Fuentes: www.mexico.udg.mx/religion/semsanta/